De relleno

Un how-to sobre cómo ser el perfecto imbécil al volante

  1. No darás los intermitentes ni una sola vez. Se desgastan y cuestan dinero. Sin embargo, los antiniebla le darán a tu coche un aspecto muy macarra. Úsalos, sobre todo sin niebla. Nunca se sabe si los demás te habrán visto lo suficientemente bien.
  2. Los ceda el paso son meramente orientativos. Y, como todo el mundo sabe, en una rotonda están de más. Métete sin miedo, haciendo frenar al que esté dentro si es necesario. Sólo cede el paso si sospechas que el otro no tiene pinta de ser capaz de evitar una colisión.
  3. Tu tiempo es más importante que el de los demás, no dejes que nadie te diga lo contrario. Si únicamente se puede tomar una salida desde un carril, y en este hay cola, intenta incorporarte lo más tarde que puedas. Seguro que te dejan sólo por no tener que sacar los papeles del seguro.
  4. Verde, ve rápido. Ámbar, acelera. En cualquier situación.
  5. Las ambulancias son el perfecto escudo para evitar el tráfico. Colócate detrás de una todo el tiempo que puedas.
  6. El manos libres es para paletos. Nada te da un look más de ejecutivo molón que llevar el móvil sujeto con la mano izquierda sobre la oreja derecha. Quiero decir, no es como si tuvieses que sujetar el volante mientras cambias de marcha, ¿no?
  7. Adelanta por la derecha siempre que te apetezca. Ilumina la cara de algún conductor sorprendido por tu habilidad para aparecer de la nada, de donde nadie se lo espera. Es como ver magia.
  8. Las luces de cruce tienen altura regulable. Esto es, metérselas por el cogote al que tengas delante. Verá tu coche acercarse por el retrovisor central como si de la estrella que marcaba el camino a los Reyes Magos se tratase.
  9. Deja espacio con el coche de enfrente en los semáforos. Nunca sabes cuándo va a venir bien el espacio extra. ¡Que entre otro coche, o mejor, incluso una furgoneta! Si todos hacemos lo mismo reduciremos la concentración de coches por metro cuadrado, lo cuál es bueno para el medio ambiente.
  10. El punto anterior sólo se aplica en horizontal. En cuesta-arriba, pon a prueba la habilidad del de delante para recuperar acercándote lo más posible.
  11. Nunca te quedes en los puntos medios en lo que a distancia de seguridad se refiere. Mientras que con el coche parado la mayor distancia es deseable, en movimiento deberás arrimarte lo más posible al maletero de quien te preceda. Así podrá verte la cara con pleno detalle por el retrovisor, lo que ayuda a estrechar lazos. ¡Quién sabe, igual tu nuevo mejor amigo es aquel que va pensando en frenar de golpe sólo para que te partas la cara contra el volante!
  12. En poblado, las velocidades máximas están por estar. Todo el mundo sabe que te puedes poner a 80Km/h en esa avenida en curva. Total, tiene cuatro carriles, tres pasos de cebra, ningún badén, una señal de zona escolar y un máximo de 30Km/h, ¡demuestra que estás por encima de las convenciones sociales!
  13. Las doble fila en horas puntas son lo más. ¿Por qué no hacerlas triple? O mejor aún, ponte de acuerdo con los demás para preparar un trazado en zig-zag en zonas con un carril en cada sentido. ¿Qué sería de un lunes a las ocho y media de la mañana sin una gymkana de juego de pedales y volante? Puede ser todavía mejor si eres una madre treintañera que va a llevar a su hijo al cole en un todo-terreno XXL. Lo que me lleva al punto siguiente.
  14. Si no confías del todo en tu habilidad ojo-vista-oído, compra el vehículo más tocho que te puedas encontrar. La hostia te la darás fijo, pero será el otro quien se lleve la peor parte. Además un coche alto y grande te dará la confianza de estar conduciendo un monster-truck. ¡Súbete a aceras sin apenas esfuerzo!
  15. Demuestra que eres capaz de conducir cualquier tipo de vehículo. Esto es, maniobra en los giros como si tuvieses un autobús articulado, aunque lleves un Smart de mierda. Si son giros a vías de doble sentido, que la mirada de pánico de aquel sobre el que te estás echando encima al girar sea un boost de confianza.
  16. Las líneas de aparcamiento no delimitan plazas individuales, son unidades de molonidad. Si crees que tu coche es muy molón, coge de dos unidades en adelante. Los coches estilo Monster-Truck pueden coger tres o más. Una y media para aparcar y el resto a ambos lados para poder abrir las puertas.
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Tecnoadicto

De Linux a OS X – I (el cómo)

Antes de explicar el porqué del cambio, creo que os va a interesar el cómo. ¿Unos antecedentes primero? Venga, va.

En el círculo de twitter de mis más queridos following se empezó a comentar hace unas semanas que estaría bien probar a instalar OS X en un ordenador clónico. Esto es, montar lo que se conoce como Hackintosh y sobre lo que hay toneladas y toneladas de información al respecto (Proyecto OSx86, sin ir más lejos). La verdad, no era la primera vez que alguien me picaba el gusanillo de probar algo así, ya estuve hace años trasteando con un portátil, intentando conseguir la “hazaña” de convertirlo en un Mac Clónico. Por incompatibilidades del hardware, aquella vez no pude, pero… ¿y si esta vez funcionaba?

Camera 360

Parece ser que tengo buen ojo escogiendo hardware. Mi ordenador de sobremesa, en el que escribo, es un clónico que monté en primavera del año pasado por unos 700€ aproximadamente. Placa GA-H77-DS3H con Dual UEFI (eran los tiempos del primer boom de Windows 8 y el mercado se estaba adaptando a los ritmos que marcaba Microsoft intentando mantener la compatibilidad con otros sistemas operativos), procesador Intel Core i7 3770 (Ivy Bridge, cumplido para que no se quedase viejo pronto) con socket 1155 (esto será importante más adelante), tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GT 630 (nada del otro mundo, suficiente para jugar con buen detalle varios juegos, pero sin excederse de precio) y 16GB de RAM. Así que las siguientes explicaciones son para el hardware que ya detallo a continuación. Para hardware parecido (otras gráficas NVIDIA de las series 6xx), procesadores parecidos (Intel i3, i5 e i7 de la serie 3XXX tanto preparados para overclock (K) como no) y placas Gigabyte H77, Z77 y otras con 3D BIOS / Dual UEFI y socket 1155 este post puede servir de orientación, si es que no funciona también literalmente.

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De relleno

The Birthday of the Infanta

‘Mi bella Princesa, your funny little dwarf will never dance again. It is a pity, for he is so ugly that he might have made the King smile.’

‘But why will he not dance again?’ asked the Infanta, laughing.

‘Because his heart is broken,’ answered the Chamberlain.

And the Infanta frowned, and her dainty rose-leaf lips curled in pretty disdain. ‘For the future let those who come to play with me have no hearts,’ she cried, and she ran out into the garden.

Oscar Wilde – The Birthday of the Infanta

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Opinión

The perks of having a libreta

El papel cada día que pasa es más y más denostado por aquellos que viven su rutina rodeados de gadgets. Concretamente, en el mundo de la informática, a mucha gente le molesta (o incluso le parece ridículo) llevar algo impreso encima cuando con una tableta solucionan el problema puntual de leer un texto o manual, o cuando con un móvil pueden tomar una nota rápida y sincronizarla de manera inmediata con la nube (bendita nube, ¿a qué olerá un Cloud Computing?). Y reconozco que a mí también es algo que me gusta, cada vez que leo un libro o estudio en la Nexus 7 tengo una sensación de “joder, el futuro ya está aquí” que mola bastante. Si a mi yo de trece años, ese Sergio que iba al instituto de lunes a viernes doblado bajo el peso de seis libros y seis cuadernos en la mochila, le hubiesen dicho que cuando cumpliese diecinueve muchos días iba a poder ir a la Universidad simplemente con una tableta en el bolsillo del abrigo, no se lo habría creído. Sin embargo, a pesar de haber mirado el año pasado con recelo la libreta, varios meses después os vengo a hablar de mi experiencia personal con ella. Pero primero, la historia:

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Opinión

Mis predicciones para el 5×14 de Breaking Bad (y más)

If you think this has a happy ending… you haven’t been paying attention.

Nos lo llevan diciendo más de un año, desde que se estrenase la primera mitad de esta quinta y última temporada de Breaking Bad. All bad things must come to an end. Y estamos a tan solo tres capítulos de ver cómo termina nuestro querido Walter White, ese Heisenberg que tiene ya un lugar en la historia como el protagonista de la mejor serie jamás creada, tal y como el récord Guinness señala. Todos los jugadores en este particular Juego de Tronos, o mejor dicho, de este Empire Business, ya han tomado sus últimas decisiones y quedan pocos movimientos para el jaque al rey. Lo divertido ahora es especular cómo sucederá. A partir de este punto están los spoilers.

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